Alejandra Mizala: "Cada rector parte sobre lo que los otros construyeron, y no deshace"
22 de marzo, 2026
"Me siento hija de la Universidad de Chile", dice Alejandra Mizala (71), hasta hace poco prorectora de la Casa de Bello, al recibir a El Mercurio en su oficina del séptimo piso de Ingeniería Industrial, en Beauchef. Tras dejar el segundo cargo más alto de la institución para entrar en la contienda por la rectoría, la economista aborda el estado actual del plantel que la ha acompañado desde su infancia. Es que, además de formarse allí, estudió en el Liceo Manuel de Salas, que pertenece también a la universidad.
Hoy, su meta es ser la sucesora de Rosa Devés (76), con quien trabajó por primera vez durante el período de Víctor Pérez Vera (2006-2014), cuando la actual rectora era directora de posgrados y postitulos.
—¿Cuál es el diagnóstico que hace hoy de la U. de Chile? "Me tocó liderar la acreditación institucional de la universidad, respecto de la cual la Comisión Nacional de Acreditación determinó que estábamos en un nivel de excelencia, con el máximo de siete años. La universidad está en muy buen pie, pero obviamente hay desafíos nuevos que tienen todas las universidades, como la inteligencia artificial; el tema demográfico, que va a tener efectos sobre la educación, con menos estudiantes, y las restricciones financieras que están súper claras. Hay muchos desafíos, pero también la misión de la universidad es estar siempre apoyando, con impacto público y en las necesidades de la sociedad".
—¿Cuáles son los ejes principales de su candidatura? "La formación, investigación, creación, innovación y la vinculación con el medio, con la sociedad. Esos son los más importantes, porque es el núcleo básico de lo que la universidad hace. Pero, para eso, tú necesitas generar las condiciones. Por eso, algunos ejes que yo tengo tienen que ver con fortalecer las condiciones de la universidad en, por ejemplo, flexibilizar el marco regulatorio de las universidades del Estado, que es muy restrictivo, en términos del manejo de sus recursos".
"Nosotros hicimos una estimación en la rectoría de lo que significa para la U. de Chile estar sujeta a todas estas regulaciones, y fueron más de $25 mil millones al año".
—Usted ha indicado que busca "fortalecer lo construido". ¿Se considera una candidatura de continuidad? "¿Qué es continuidad en este contexto, cuando los desafíos son distintos? Cada rector parte sobre lo que los otros construyeron, y no deshace, sino más bien avanza sobre eso. Los desafíos que hoy día enfrenta la universidad son muy distintos de los de hace cuatro años. Entonces, es otro contexto, y frente a eso, tú tienes que plantearte otras políticas, otras medidas, con otros caminos a seguir, que no significa deshacer lo que está, porque lo que está es un avance".
—¿Cuáles cree han sido los principales aciertos de la gestión de la rectora Devés? "Se han creado nuevos programas, mucho más interdisciplinarios, que es algo sobre lo cual a mí me interesaría mucho moverme. Hoy día cada vez es más necesario ofrecer más flexibilidad a nuestros estudiantes. También se ha trabajado mucho en el tema financiero, de ir avanzando, y hoy día la universidad está en buen pie. Además, ha habido avances muy importantes en infraestructura durante este período. Por cierto, quedan cosas por hacer, siempre".
—¿Y cuáles han sido los errores? "Errores no he visto, sinceramente. Estoy siendo honesta, no es que se me ocurra algo que diga, '¿sabes qué?, aquí nos equivocamos'... Y digo 'nos equivocamos', porque yo estuve también. Eso sí, siempre hay instancias de mejora. O sea, si uno piensa que la universidad no puede mejorar, yo no me estaría postulando".
—Usted negoció directamente con estudiantes durante la toma de Casa Central en 2024. ¿Cuál es su evaluación de ese proceso? "El acampe lo solucionamos conversando, nunca dejamos de conversar con los estudiantes que estaban en Casa Central. Lo primero que conversamos era que, si era un acampe o era una toma, nosotros podíamos funcionar normalmente; por eso nunca nos fue como Casa Central. Ellos estaban ahí como una forma de mostrar su preocupación por lo que estaba ocurriendo en Gaza, pero ellos siempre declararon que no era una toma y por tanto la universidad, la parte central, nunca dejó de funcionar".
—¿Cómo enfrentaría una eventual toma del plantel? "Es muy importante mantener comunicación con los estudiantes, tener espacios de participación, generar esos espacios de forma que efectivamente no estemos basados en rumores. Y eso es bien importante, porque los dirigentes estudiantiles van cambiando; entonces, uno siempre tiene que mantener el diálogo. No porque usted lo conversó con la generación anterior esta generación lo va a saber".
"Cuando se producen los conflictos, cuando hay un paro, hay costos enormes, sobre todo para los estudiantes más vulnerables y también para algunas actividades. Por tanto, uno tiene que evitar que esos conflictos ocurran. Entonces, respetando los derechos de los estudiantes y el derecho de ellos a plantear sus necesidades, uno tiene que también mostrarles a ellos que tomarse un lugar o que parar las actividades por un tiempo largo, que a veces ocurre, es algo que es dañino".
Mizala defiende el Sistema de Admisión Escolar (SAE), en cuyo origen participó durante la reforma educacional que derivó en la Ley de Inclusión Escolar. "Ese sistema debe perfeccionarse, pero no eliminarse", afirma. Argumenta que previo al SAE los establecimientos podían elegir a sus estudiantes mediante pruebas y entrevistas, derivando en comunidades "extraordinariamente homogéneas". "Lo que hace el SAE es que sean los padres los que elijan y no los establecimientos". Reconoce, sin embargo, que hay ajustes posibles: "Hay aspectos que se pueden mejorar, y de hecho hay consenso en eso".
—Uno de sus contendores, el decano de Derecho Pablo Ruiz-Tagle, dijo que la voz de la U. de Chile "no tiene el protagonismo que debía tener en el debate público". ¿Qué opina? "A mí no me parece. Yo creo que la rectora tiene una voz, una presencia, bien importante en los últimos años. A la rectora la invitan a cosas que son muy importantes en el contexto de lo que corresponde a un rector o a una rectora de una universidad".
—¿Cómo analiza el tema de la triestamentalidad? "Hubo un acuerdo del consejo universitario de tener participación de estudiantes y funcionarios solo en los consejos de las facultades. Es importante esa participación, porque implica que nuestros alumnos vean la forma cómo se toman decisiones. Pero, si tú me preguntas, no estoy por la triestamentalidad en la elección de autoridades unipersonales".
—¿Y cómo ve el recorte del 3% en el presupuesto del Ministerio de Educación? "Es algo por lo que estamos, obviamente, preocupados de poder tener más información, de dónde va a ser ese recorte".